Cuando nuestra sociedad piensa en términos de libertad para decidir y satisfacción personal, muchas veces va a tener de por medio el filtro de la sexualidad. Este es el tiempo en donde nadie tiene el derecho de decirle a alguien más lo que debe o no hacer en términos de su sexualidad. En medio de tantas preguntas acerca de este tema, la Biblia es el mejor lugar donde podemos acudir para recibir las respuestas correctas.